martes, 6 de junio de 2017

El cantaor Juan Pinilla y la risa de los fascistas


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El cantaor Juan Pinilla criticó el franquismo, el fascismo y la silenciosa connivencia de PP y Ciudadanos con la pervivencia de los símbolos que todavía jalonan ilegalmente toda la geografía. Dos concejales populares del ayuntamiento de su pueblo granaíno, Huétor Tájar, se le echaron encima desde las redes sociales recordándole que los rojos habían perdido la guerra y clamando por el retorno de Franco de entre los muertos.

Esto sucede más de 80 años después de la guerra civil, 42 años desde que murió el dictador y diez años desde que está en vigor la Ley de Memoria Histórica, que, además de nacer descafeinada, apenas se ha aplicado en algunas comunidades.


Ahí están las víctimas, sin verdad, ni justicia, ni reparación. Y ahí está el miedo a hablar, a denunciar, a reclamar, porque el franquismo –el fascismo– sigue viviendo entre nosotros, camuflado algunas veces, pero al final siempre asomando su fea patita en una sociedad que cree haber superado ese periodo infame de nuestra historia.



Los comentarios de los dos representantes del Partido Popular, que se llaman Javier Funes Donaire y Carlos J. Guzmán, no tenían desperdicio. Entre sus mensajes despreciativos le pedían a Pinilla que dejara de faltarle el respeto a Franco, que diera la guerra por perdida de una vez: “Entierra tu rencor y tu odio, que seguro serás bastante más feliz…”. O bien: “El día que acepten que perdieron la guerra, ese día se podrá vivir, se podrá respirar, se podrá convivir entre unos y otros con mayor respeto, y por supuesto, se podrá vivir”. Javier Funes compartió en su perfil público de Facebook una fotografía en la que decía que “ojalá” Franco volviera, así como fotografías irrespetuosas y homófobas hacia adversarios políticos compartidas de perfiles falangistas.

"La memoria histórica es mucho más importante que Diego Valderas o Susana Díaz o quien sea"


El exvicepresidente de la Junta de Andalucía se muestra "prudente" a la espera de que hable el Parlamento de Andalucía tras la propuesta de la presidenta para que sea comisionado para la Memoria Histórica.
Valderas: El pueblo andaluz pide "más compromiso" de partidos, Gobierno y Parlamento para cumplir el Estatuto

Diego Valderas recibió este pasado domingo la proposición de Susana Díaz de ser el comisionado para la Memoria Histórica, una propuesta que ha levantado ampollas en IU, organización donde milita el exvicepresidente de la Junta de Andalucía,  y cuya dirección regional se encontró con la decisión ya tomada y en contra de su criterio. El también excoordinador regional de IU insiste en que es sólo eso, una propuesta, y que la última palabra la tendrá el Parlamento de Andalucía, por lo que responde escuetamente a la llamada de eldiario.es/andalucia.

Conferencia del magistrado Martín Pallín




El martes pudimos disfrutar en la sala Carrera, de una magnífica conferencia del magistrado Sr. Martín Pallín. Como él mismo escribía hace unos años en un artículo de opinión en El País:

"El verano del 36 fue especialmente caluroso. Soplaban vientos del Sur que trajeron nubes de tormenta. Nací el 13 de junio de 1936. Mi padre era capitán de Carabineros en La Coruña y a pesar de la tradición republicana de este cuerpo, decidió sumarse al grupo de militares que protagonizaron un golpe de Estado contra la Constitución de la República. Guardo emocionados recuerdos de su ejemplar sentido ético, su cariño a todos los que le rodeaban y la dignidad y austeridad con la que supo vivir, junto con otros muchos militares que veían indignados cómo unos pocos se enriquecían pasando factura de su adhesión ideológica a los vencedores. Como un niño de los vencedores, disfruté de una vida agradable y sin complicaciones. Difícilmente puede anidar en mis recuerdos el más mínimo rencor o resentimiento. Fui conociendo la guerra a través de la versión monolítica y totalmente acrítica de los vencedores. Cuando tenía 14 años cayó en mis manos la colección oficial de la Historia de la Cruzada, con magníficas y triunfalistas ilustraciones de Sáez de Tejada. Recuerdo que para hilvanar la justificación del golpe de Estado, las primeras páginas se remontaban a la Semana Trágica de Barcelona de 1909. Los sucesos de aquella época dieron mucho juego durante el largo periodo en que el régimen totalitario se dirigía a sus súbditos recordándoles "las salvajadas de la República" para que no cayesen en el olvido, y para que nadie osase remover el pasado y rescatar las nefastas libertades que habían arruinado el pensamiento y la grandeza del espíritu imperecedero de la raza. Los vencedores adaptaron el escenario a sus propósitos de perpetuarse en el poder y no se cansaron de reiterar, en tono amenazante, que si alguien quería desenterrar los llamados y queridos demonios familiares que tan a menudo invocaba el caudillo, la barbarie volvería a ensangrentar nuestra tierra....."

En su disertación realizó un recorrido desde la República hasta nuestros días. Incidió en la falsa creencia de lo inevitable del golpe militar del 36 compartiendo con los asistentes documentación de la época que lo avalaba. En su amplio conocimiento vital y laboral de otros países que sufrieron contiendas similares y otras dictaduras, no encontró represión más cruel que la española.

Gracias a todos los que asistieron a esta cita con el conocimiento y participaron en el debate posterior.  Y como escribía el magistrado en el mismo articulo citado antes; "Los familiares no quieren reproducir el pasado, sólo desean que les dejen remover el peso de la tierra y el olvido, para encontrar sus raíces."

https://www.youtube.com/watch?v=iGk07it3nNc&t=1s

miércoles, 17 de mayo de 2017

El guardián ya tiene su rincón






La célebre cita de Bertolt Brecht que se cierra con implacable alegato a los hombres imprescindibles, esos que luchan toda la vida, bien podría tener hoy su vigencia en clave de Historia de la Memoria Democrática de Marchena. En homenaje a su gran guardián, Javier Gavira Gil, se ha añadido su nombre en la rotulación de la Plaza de la Memoria, este mediodía, casi nueve meses y medio después de su muerte. Ana Ribas Parra ha cerrado su intervención, expresando en nombre de la Asociación Dignidad y Memoria, que "quizá desde un cielo republicano, seguro que entre las estrellas" lo habrá presenciado todo Javier. Su viuda Isabel y su hija, Ana, familiares, amigos y ciudadanos y la alcaldesa de Marchena, María del Mar Romero, han asistido a este acto.

'...en la escarcha del invierno en la mañana'



Juan Manuel Vicente García, ganador del Primer Premio del Certamen Literario Villa de Marchena en la categoría de Poesía de mayores de 18 años en tres ocasiones, dedica el poema que a continuación desplegamos, al ex Jefe de la Policía Local de Marchena, Antonio Vicente 'Vaquerito', hermano de un abuelo del autor asesinado en 1936 durante el golpe de Estado en Marchena, a todas las víctimas del franquismo en nuestro pueblo y a Javier Gavira Gil, "que ha luchado por recuperar la memoria, que desgraciadamente falleció, y al que siento que le debo y que le quiero hacer este pequeño homenaje" en forma de poesía, en la que transmite con maestría literaria la inquietud que siempre ha tenido acerca de aquellos tristes episodios y su identificación con quienes fueron represaliados.

"Hemos recogido el testigo de los nuestros para que sus historias no caigan en el olvido"





Así definían el objetivo de la exposición titulada El ADN de la Memoria. Fosas del franquismo: semillas de memoria, Gracia Maqueda y Rogelia Beltrán, miembros de la Asociación por los derechos de las víctimas del franquismo Nuestra Memoria, que presentaron esta muestra fotográfica itinerante "en pos de la verdad, la justicia y la reparación que aún hoy se les debe a las víctimas del franquismo".
lavozdemarchena.es

domingo, 16 de abril de 2017

Todo listo para el 1 de mayo





Una ley de Memoria para superar el postfranquismo en Andalucía




"Quiero pedirles perdón porque llegamos muy tarde, muy muy tarde". Con estas palabras pronunciadas mientras atacaba los primeros acordes al piano de L’estaca se dirigió Lluis Llach a las 741 republicanas y republicanos, 741 demócratas que asistieron a un homenaje en su honor el 25 de junio de 2004.
Fue un emotivo acto en el que participaron poetas, escritores y músicos. Quizá el primer homenaje de esa magnitud desde la muerte de Franco. Y si ellos llegaban tarde, más tarde aún llega el Parlamento de Andalucía con la ley de Memoria Histórica y Democrática que ha entrado en vigor esta semana, 36 años después de que Andalucía accediese a su autonomía, y cuando se cumplen 40 años de las primeras elecciones democráticas. Llegamos demasiado tarde para quienes nos abandonaron después de mucho esperar sin poder enterrar dignamente a sus seres queridos. A ellas y a ellos, aunque ya no nos pudieran oír, les pedimos perdón en primer lugar desde la tribuna de oradores el día que se debatió en pleno la ley. Y se lo pedimos también a los descendientes de las víctimas del franquismo que nos acompañaban en la tribuna de invitados.
Llegábamos tarde, pero el tiempo transcurrido no podía ser excusa para no honrar a quienes dieron la vida por defender la democracia, la justicia y la libertad, honrando a la vez los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición a que nos compromete el Derecho Internacional a través de los convenios suscritos por España.
En ningún caso se trata de reabrir heridas, porque el olvido, la amnesia obligatoria que diría Eduardo Galeano, es una herida abierta para decenas de miles de familias andaluzas que han vivido con un dolor que no se extingue en quienes lo sufrieron en primera persona. Un dolor que se ha transmitido de generación en generación y que sigue muy vivo hoy. Un dolor que llevó a los nietos a hacer lo que los hijos, atenazados aún por el miedo, no pudieron hacer, a buscar con sus propias manos a sus abuelas y abuelos sin esperar ninguna ley ni, por supuesto, ninguna subvención.
 - Ponente por Podemos de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía

Wyoming: "Estoy seguro de que el padre y la madre de Rajoy no están enterrados en una cuneta"


El presentador de El Intermedio asegura en la Sexta Noche que "en el PP no son partidarios de la memoria histórica, no son partidarios de tocar los muertos, pero están todo el día tocando muertos". Sobre la querella asegura que "tiene que ver con la memoria histórica y con nada más, el sentimiento religioso aquí no tiene absolutamente nada que ver". "A mí no se me puede juzgar porque no tengo ningún sentimiento religioso, es una cosa que siempre me ha importado un carajo", sentencia.

lunes, 3 de abril de 2017

Memoria histórica: es mejor sufrir la injusticia que cometerla



La ciencia desvela un fenómeno de enorme valor. El olvido como estrategia para cometer atrocidades y no sufrir por ello. Porque lo seres humanos estamos predispuestos a la compasión, cualquier falta supone el quebranto de nuestro ser interno y sufrimiento. Pero la ciencia ha descubierto que no es tan difícil enmascararse ante esta exigencia moral: olvidar rápido. Y para ello lo mejor es recrear la situación donde se produjo la injusticia, disfrazarlo todo de hecho anecdótico y someterla a olvido por razones de eficacia mental, para no ocuparse de esas naderías. Porque la conciencia de haber cometido una injusticia duele, todo aquél que comete injusticia tiende a negarlo, empequeñecer el hecho y a renunciar a refrescar lo sucedido negando los datos objetivos y refutando el que se pueda poner imagen a la tragedia.
Por eso aquí en España los herederos de los que cometieron la injusticia de arrebatar la vida a sus compatriotas, ante los que primero se habían revelado y luego habían exorcizado condenándoles a no disponer siquiera de un lugar donde reposar eternamente, sienten pavor ante la sola idea de dar cumplimiento a la ley de memoria histórica que no exige castigo alguno sino solo reconocimiento. No es por una cuestión ideológica, es por una cuestión moral, porque saben que por cada fosa que se exhuma, un dolor indefinido recorre sus miembros. Porque por cada una de las eliminaciones de registros de calles o plazas, la verdad de lo ocurrido sale del claroscuro y llena la conciencia de imágenes que tienen la capacidad de corroer el alma.
Pero para eso hay que tener alma, y lo más aconsejable para esos individuos que se benefician de la injusticia histórica es neutralizar la memoria, sea tratando de ridiculizarla como hace el perverso Rafael Hernando o infantilizándola como hace el cachorro ignorante de las nuevas generaciones de Galicia Diego Gago.  
Por eso se niegan a ninguna concesión, por eso tratan de evitar rememoranza de ningún tipo. No les importa asumir un colapso nacional, ni barbaridades colectivas. Cualquier cosa aceptarían siempre que ello no devuelva a sus miradas la imagen de alguien muy próximo descerrajando un disparo sobre una persona inocente e inerme y arrojándola a una cuneta.
Artículo completo de Emilio Jurado en nuevatribuna.es

jueves, 23 de marzo de 2017

El Gobierno reconoce no haber gastado un céntimo en memoria histórica mientras presume de cumplir la ley

  • La normativa establece que el Ejecutivo tiene que celebrar "los oportunos convenios de colaboración para subvencionar" a las entidades sociales que participen en las exhumaciones
  • La partida destinada a la memoria histórica se eliminó de los presupuestos en 2013.
  • El Gobierno de Mariano Rajoy no ha dedicado un solo céntimo en 2014 y 2015 a la materia de memoria histórica. Así, en respuesta al senador del PSOE por Baleares, Francesc Antich, la secretaria de Estado de Relaciones con las Cortes ha señalado este jueves que durante los años 2014 y 2015 el Ejecutivo "no ha destinado ninguna partida presupuestaria a subvencionar actividades relacionadas con las víctimas de la guerra civil y el franquismo".

    La respuesta se produce un mes después de que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, afirmase en el Congreso de los Diputados, también ante una pregunta de Antich, que la ley se está cumpliendo a pesar de que no haya para esta materia dotación presupuestaria. "Claro que hacemos (...) se está aplicando la ley, se están reconociendo los derechos", afirmó el ministro de Justicia.  Sin embargo, casi diez años después de la aprobación de la normativa, más de cien mil personas continúan desaparecidas en fosas comunes.
  • infolibre.es

jueves, 16 de marzo de 2017

Una ley (de memoria) histórica





La nueva norma andaluza, impulsada por IU y fraguada durante el gobierno de coalición con el PSOE, sale adelante sin el rechazo del PP, que se ha abstenido junto a Ciudadanos. Mucho más avanzada que la estatal, parte de que los crímenes son imprescriptibles.
La nueva ley andaluza gira en torno a tres cuestiones clave. La primera: la obligación del Estado de dar a conocer la verdad, hacer justicia y reparar a las personas que fueron represaliadas por el franquismo, es decir, es el Estado, en este caso la Junta, quien asume como una política pública más la recuperación de la memoria y, en concreto, las exhumaciones, tal y como venían reclamando el colectivo memorialista, el derecho internacional y la ONU. La segunda: la aceptación de esa parte de la historia -silenciada, ninguneada e incluso negada con insistencia en los últimos años- a través de una especie de comisión de la verdad, incluida a propuesta de Podemos. Y la tercera: la extensión de ese relato a las aulas. Esta última parte es la que no ha terminado de convencer ni a PP ni a Ciudadanos, que apelan igualmente para no haber votado a favor el cuestionamiento de la ley de amnistía que el texto recoge en su preámbulo y el periodo de aplicación: desde 1931 a 1982. Es decir, desde Blas Infante a Manuel José García Caparrós, asesinado en la Transición, como resumió el coordinador general de IU, Antonio Maíllo, con los colores republicanos en su solapa.
La norma parte de que los crímenes son imprescriptibles y debe asegurarse, en consecuencia, su persecución universal: “Por lo que no puede aplicarse a ellos la prescripción de la acción penal o de la pena mediante el establecimiento de leyes de amnistía o de cualquier otro modo”, sostiene. Ésta es una de las principales diferencias con respecto a la ley estatal, que apelaba al “espíritu de la Transición” y a la ley de amnistía, defendida por el propio Zapatero para rechazar una comisión de la verdad, como proponía Baltasar Garzón. “Abre un camino que se aleja de una injusta equidistancia”, afirmó Maíllo. En el texto andaluz, no obstante, no se hace un relato antitransición: “La transición a la democracia, vista desde la perspectiva del tiempo transcurrido, dio unos resultados políticos positivos, ya que permitió superar la división creada por la Guerra Civil y la Dictadura, institucionalizó la vida democrática y creó espacios de convivencia”. La diputada del PSOE que defendió la ley, María Márquez, también insistió en ello: “No tienen que contarle la historia a quienes la protagonizaron. Claro que la Transición fue buena, pero tiene asignaturas pendientes con estas familias”. Ella misma, nieta de jornalero y sirvienta de terratenientes, aseguró haber visto el horror y el miedo en los ojos de sus abuelos y reprochó al PP que no apoyara una ley que ni ofende ni hace daño a nadie: “La política española sigue teniendo portavoces de aquel régimen. No responsabilice a la izquierda de que ustedes no hayan votado a favor”, concluyó.